Es muy frecuente escuchar esta frase en consulta: “creo que ha comido algo de la basura y no deja de toser, como si quisiera echarlo”.

Son muchos los propietarios que describen este cuadro refiriéndose a un problema digestivo de presentación aguda, pero por la sintomatología, la historia clínica y la exploración física puede que en vez de tratarse de un proceso digestivo, se trate de un problema respiratorio, en concreto “la tos de las perreras”.

Estos pacientes acuden a la consulta con arcadas y vomitando espuma blanca, sobre todo agravado con el ejercicio. Realmente se trata de un episodio tusígeno, confundido en muchas ocasiones con un cuadro digestivo. Aparece de forma repentina, de un día para otro, y se caracteriza por ser bastante contagioso entre perros.

Generalmente afecta a animales jóvenes-adultos, por contacto con otros animales infectados. El cuadro varía desde un proceso simplemente tusígeno hasta complicarse con bronquitis y neumonía. Suelen ser procesos que requieren un tratamiento médico prolongado, porque son bastante insidiosos y recidivan con facilidad si no cumplimos las pautas de tratamiento.

Ante la aparición de cualquier síntoma, le recomendamos que acuda inmediatamente a su veterinario y recuerde, en la Clinica Veterinaria Velázquez también tenemos a profesionales expertos a su disposición 24 horas.